Header image  
Santa María de Guadalupe Mayo-Junio 2007  
line decor
  

>Segunda jormada >>Crónica del Camino

Crónica del Camino

           Asomado al valle de los huesos secos, donde yacen las sinecuras, la vanagloria y el humo, miro a la sierra encendida, refulgente del astro matutino, deslumbrada por la presencia del Amado. Cuando el día penetre el valle y las oquedades tenebrosas se bañen de cristales y luces, crecerán hilitos de vida en la osamenta calcinada; un esperma arcano que yergue a los heraldos cual helecho arborescente.
            Desde el coro se alzan preces por otro alborear de la Bética, por otra hornada de frailes en que se multipliquen los Pizarro y Calderón [alumno Pizo, novicio de España, salve] que dejando El Perú o la NBA, el paseo de Cánovas y las tardes de Villanueva, se vengan a poner luces a este cielo mortecino. Preside un hermano del equipo de la Pastoral juvenil y vocacional en Canarias, que trae en las manos unas semillitas, cosecha del archipiélago, bendición del Cielo.
           La Sesión en el Aula, leídas las adhesiones fraternales que llegan al blog y en la saca de Correos, discurre entre un bosque de leyes, planes y proyectos. El de Vida, sólo en ciernes, unos trazos de ruta, un esbozo de corresponsabilidad para el trienio venidero. Mas elaborados entran los de la Ratio formationis y los Estatutos Particulares, que llevan en el quirófano de las Comisiones desde el mediodía
            Caída ya la tarde, mareadas las crujías del claustro mudéjar por los pasos perdidos de los capitulares, el sol besa las agujas del Santuario, los chapiteles de las fortalezas, las ojivas del templete. No eran huesos calcinados, vigía desnortado, lo que suponías al alba en el abismo del valle… Al paso del sol huyen la sombra y los temores, se hornea la cosecha nueva, y recitas serenamente el nombre de quienes hoy estamos. ¿Por qué gimotear la ausencia de los posibles, de quienes no llegan, si hay motivos para festejar, con alborozo, a los que tenemos cerca como hermanos?

Fr. Antonio Arévalo

.
 
 

 

Palabras de ida y vuelta  
 
 
 
    El Señor nos habla en el camino