Hacéis una cosa hermosa respondiendo con paz a las agresiones, con sensatez a las impertinencias, con serenidad a los enfrentamientos, con entereza a las provocaciones; no con la misma moneda.
Hacéis una cosa hermosa testimoniando otro estilo de ser y de comportarse, otro modo de tener y compartir, otra manera de entender la vida, otra forma de relacionarnos; no reproduciendo el mismo sistema.
Hacéis una cosa hermosa ofreciendo hospitalidad al extranjero, tolerancia al distinto, integración al marginado, acogida al extraño; no siguiendo prejuicios.
Hacéis una cosa hermosa valientemente plantando cara al prepotente, denunciando los abusos, defendiendo al maltratado, apoyando las causas justas, tomando partido por el débil. |